¿Es la obesidad sólo culpa nuestra?

OBESIDADHoy he tenido la oportunidad de asistir a una charla impartida por el doctor Matt Rodeheffer, de la Universidad de Yale. El doctor Rodeheffer es famoso en su campo por haber hecho un descubrimiento asombroso: caracterizar las células precursoras de adipocitos (PA), unas células cruciales en el desarrollo de la obesidad.

Creo que no hace falta recordar que la obesidad es un problema que ha crecido de forma escandalosa en las últimas décadas. Sorprendentemente, el número de individuos obesos no sólo ha aumentado en ciertas sociedades (como la americana, por ejemplo, dónde parece más evidente) sino que se trata de un problema global, algo que pasa en prácticamente todos los países del mundo. Algunos se preguntarán “¿dónde está el problema? Hay gente delgada y hay gente gordita y no hay más problema”. El exceso de peso no es meramente un asunto estético: aumenta el riesgo de padecer una lista interminable de enfermedades que incluye diabetes, arteriosclerosis, problemas cardiovasculares, cáncer, hipertensión, etc, etc, etc. Y no es sólo en los individuos obesos, dónde el riesgo es mayor, si no en cualquiera con exceso de peso. No es por ser dramática, pero los individuos con sobrepeso (BMI>30) viven entre 6 y 13 años menos que los individuos sanos. Es para pensárselo.

Hay comportamientos que todos conocemos que causan sobrepeso y/o obesidad: la falta de ejercicio físico, el sendetarismo, los alimentos que ricos en calorías que nos intentan vender constantemente… Pero quizá haya todavía algunas causas que están por conocer. En eso es en lo que se centra el trabajo del doctor Rodeheffer.

La grasa en nuestro cuerpo está almacenada en unas células llamadas adipocitos. Hay dos formas por las que aumenta la cantidad de grasa en el cuerpo. La primera es aumentando el tamaño de los adipocitos. La otra es aumentando el número de adipocitos. Hasta hace poco tiempo no se conocía el origen de los adipocitos, es decir, sus precursores, dónde vienen. El grupo del doctor Rodeheffer caracterizó en 2013 los precursores de los adipocitos y desde entonces se dedica a investigar qué es lo que hace que estas células se multipliquen y se desarrollen dando lugar a adipocitos y, por lo tanto, a la obesidad.

No voy a contar todo lo que se ha hablado en la charla porque necesitaría tres semanas, pero voy a compartir una de las conclusiones finales que más me ha llamado la atención: el componente de la dieta que causa la generación de nuevos adipocitos es un ácido graso llamado ácido oleico, presente en muchos de los alimentos que tomamos diariamente: el aceite de oliva, de girasol, de soja, de palma, de maíz, etc., así como en frutos secos como los cacahuetes. Según el doctor Rodeheffer, lo interesante es que el uso de estos aceites en la industria alimentaria ha crecido considerablemente en las últimas décadas, coincidiendo con el aumento de la obesidad en la población. ¿Es posible que los cambios en la producción industrial de alimentos sea una de las mayores fuerzas impulsando el aumento de la obesidad en el mundo? Según el doctor Rodeheffer es más que posible, aunque en este momento es difícil probarlo. Lamentablemente parece algo difícil de evitar y a lo que todos estamos expuestos.

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Cecilia Payne: de qué están hechas las científicas

Cecilia Payne

Ayer 10 de Mayo fue el cumpleaños de una gran científica desconocida por muchos: Cecilia Payne (10 de mayo de 1900 – 7 de diciembre de 1979). Esta astrónoma inglesa logró descifrar, y tras toda una vida luchando por dedicarse a la física, nada más y nada menos, de qué están hechas las estrellas.

 

Como es de imaginar, ser una mujer científica a principios del siglo XXI no fue nada fácil. Comenzó a estudiar botánica, química y física en la Universidad de Cambridge (siendo la única mujer que estudiaba física en aquella Universidad y no pudiendo ni compartir asiento con sus compañeros masculinos), pero no podía optar a tener un título por el mero hecho de ser mujer. Así que ni corta ni perezosa se marchó a Estados Unidos en 1922. Allí se convirtió con sólo 25 años en la primera persona en lograr un doctorado en astronomía en lo que hoy en día es la Universidad de Harvard. No sólo eso, si no que en 1956 fue la primera mujer en alcanzar el puesto de profesora asociada en Harvard, y más tarde fue la primera mujer en dirigir un departamento en dicha Universidad.

El tema de la composición de las estrellas era candente a principios del siglo XXI. La mayor parte de los astrónomos pensaban que la composición de las estrellas debía de ser muy similar a la de la Tierra. En su tesis “Atmósferas estelares, una contribución al estudio de observación de altas temperaturas en las capas de inversión de las estrellas” demostró que las estrellas debían estar compuestas de carbono, silicio y otros metales, pero sobre todo, de helio e hidrógeno.

Dedicó toda su vida a la ciencia, tanto a la investigación como a la enseñanza y divulgación. Termino con una cita de uno de sus libros en la que da consejo a jóvenes investigadoras:

Cita Cecilia Payne

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Antoine-Laurent de Lavoisier: lo que la guillotina se llevó

(26 de Agosto de 1743 – 8 Mayo 1794)

lavoisierHoy hace 224 años que falleció (decapitado para más señas), Antoine-Laurent de Lavoisier. ¿No te suena el nombre? Seguro que has oído, o incluso pronunciado, más de una vez aquello de “la materia ni se crea ni si destruye, sólo se transforma”. Bien, pues fue Lavoisier el autor de tan famosa frase.

Antoine de Lavoisier está considerado como uno de los padres de la química moderna. De hecho, fue uno de los que creó el sistema de nomenclatura (un sistema ordenado para nombrar y clasificar los compuestos químicos) junto con Louis-Bernard Guyton de Morveau, Claude Louis Berthollet (1748-1822) y Antoine-François de Fourcroy, con los que publicó el “Méthode de nomenclature chimique” en 1787.

Además, demostró que en una reacción química, la cantidad de materia es la misma al final y al comienzo de la reacción, lo que mas tarde se conoció como la Ley de Conservación de la Materia. También demostró que el agua es en realidad un compuesto, formado por dos elementos cuyos nombres él mismo creó: hidrógeno y oxígeno. Su trabajo sobre la diferencia entre elementos y compuestos es la base de la química como ciencia hasta nuestros días.

La energía ni se crea

Lamentablemente, no sólo no recibió mucho reconocimiento en vida, sino que fue arrestado y sentenciado a muerte en la guillotina por el Tribunal Revolucionario durante la Revolución Francesa, debido a su posición como cobrador de impuestos. El 8 de Mayo de 1794 fue guillotinado en la Plaza de la Concordia de Paris. Lavoisier intentó defender su caso (también era abogado aunque nunca ejerció como tal) pero no tuvo éxito. Jean-Baptiste Coffinhal, presidente del Tribunal revolucionario selló el destino de Lavoisier con estas palabras:

« La République n’a pas besoin de savants ni de chimistes; le cours de la justice ne peut être suspendu. »

 “La república no necesita sabios ni químicos. El curso de la justicia no puede detenerse”

Para ser justos hay que mencionar que más tarde los franceses le rindieron honores incluyendo su nombre en la Torre Eiffel, dónde están grabados 72 nombres de los ingenieros y científicos más importantes de la historia de Francia hasta el momento.

Para terminar, aquí os dejo el episodio de “Los inventores” sobre Lavoisier (nota del editor: ¿¿¿¿¿por qué ya no hay series como esta?????).

https://www.youtube.com/watch?v=gRSACk0kZxM